¿Qué es la rizartrosis y cómo se trata?

Soy Enrico Balduini y desde Fisioterapia NOVA quiero hablarle hoy de la rizartrosis.

¿Qué es la Rizartrosis?

La rizartrosis es la patología degenerativa de la denominada zona de la base del pulgar, concretamente de la articulación trapecio-metacarpiana (TMC), que se caracteriza por la abrasión y deterioro progresivo de las superficies de la articulación.

El pulgar es el elemento esencial de las tomas en pinza y de agarre, los cuales son gestos fundamentales para llevar a cabo la mitad de las actividades que realizamos diariamente con nuestras manos como, por ejemplo, abrir una puerta, planchar o coger objetos. Por tanto, la importancia funcional de esta articulación se enfatiza por el hecho de que cualquier evento patológico que la altere, puede causar incapacidad crónica que tiene repercusiones importantes en las actividades cotidianas. Y aunque sea una patología benigna, puede ser muy invalidante.

rizartrosis

¿Quién afecta?

Se describe que esta patología afecta al 15% de adultos mayores de 30 años y 66% de las mujeres mayores de 55 años.En general se sabe que los problemas de artrosis están asociados al deterioro de las articulaciones, sobretodo, por envejecimiento. Pero ¡atención!, la rizoartrosis como otras patologías degenerativas de nuestro cuerpo, se va desencadenando y agravando adicionalmente por movimientos repetitivos y abusivos cotidianos, que sean por causas laborales o deportivas, e inclusive por el uso cotidiano del móvil.

Recuerdos anatómicos y etiopatología

A lo largo de la evolución humana, la articulación de la base del pulgar se fue evolucionando, dotando al pulgar con el movimiento que distingue la mano del ser humano, la oposición. Todo ello a costa de perder estabilidad en dicha articulación, cobrando importancia los ligamentos estabilizadores que resisten las fuerzas producidas por la actividad muscular. El fracaso de esos ligamentos, sobre todo en la acción de pinza, produce la degeneración artrósica de la articulación de la base del pulgar.

Diversos estudios han constatado que de un punto de vista biomecánico, una fuerza de pinza de 1 Kg en la punta del pulgar se transforma hasta 13,42 Kg en la base del pulgar. Así que si pensamos a todas esas veces que al día utilizamos el pulgar con malos movimientos condicionantes, como una hiperextensión, multiplicados por el amplio brazo de palanca que se crea en la misma articulación al hacer fuerza, la resultante que se crea, provoca una mínima erosión cartilaginosa diaria y con los años, la artrosis.

¿Cuáles son sus síntomas?

  • El principal síntoma es el dolor en base del pulgar, que suele aparecer principalmente en la mano dominante por su mayor uso. Este dolor mejora con el reposo y aumenta con el inicio del movimiento. Se puede reproducir su dolor con la palpación en la parte dorsal de la articulación, ya que esta está más superficial y accesible.
  • La mayoría de las veces, junto al dolor, la destrucción del hueso y las alteraciones que sufren la articulación, ligamentos y capsula articular provocan una limitación funcional importante y con dolor exacerbado por contractura muscular.
  • En estadios mas avanzados, la rizartrosis también provoca pérdida progresiva de fuerza.

Generalmente estos síntomas están asociados a la realización de actividades que impliquen una acción de prensión o igual una participación intensa del pulgar, como escribir, sujetar objetos, abrir una puerta etc. El diagnóstico de confirmación lo tendremos con la radiografía.

A nivel médico, la clasificación más utilizada es la propuesta por Eaton y Glickel, la cual reformó la que anteriormente propusieran Eaton y Litter. Así los estadios de la rizartrosis,

visionando una proyección lateral del pulgar, quedaron de la siguiente manera:

Estadio 1: mínimo ensanchamiento articular

Estadio 2: mínimo estrechamiento articular, con mínima

esclerosis subcondral y osteofitos o cuerpos libres

< 2mm.

Estadio 3: Estrechamiento marcado u obliteración del

espacio articular, cambios quísticos, hueso esclerótico,

diversos grados de subluxación dorsal, osteofitos o

cuerpos libres > 2 mm.

Estadio 4: Estadío 3 con afectación degenerativa en

articulación trapecioescafoidea.

Tratamiento

El tratamiento de la rizartrosis comprende una amplia variedad de terapias, desde el tratamiento conservador hasta las diferentes técnicas quirúrgicas. Debe iniciarse siempre con una modificación de la actividad lesiva.

  • Tratamiento Farmacológico: Se ha discutido sobre la utilización de infiltraciones de acido hialurónico intraarticular que aunque produce mejoría del dolor y de la rigidez articular durante 6 meses, el dolor inicial tiende a recidivar.
  • Tratamiento quirúrgico: se plantea por fracaso de la conservadora o en algún caso más grave y debe considerarse cuando el principal motivo de consulta del paciente es el dolor y en menor medida la recuperación de la función para las actividades de la vida diaria.
  • Tratamiento fisioterapéutico (de excelencia en las mayoría de los casos): existe muy buena evidencia en la literatura científica de que la terapia manual y el ejercicio terapéutico mejoran la sintomatología tanto a corto como a medio plazo y que junto a férulas (principalmente nocturnas) la mejoría se consolide a largo plazo.

Con más detalle el tratamiento a la vanguardia que ofrecemos en Fisioterapia NOVA se basa en:

  1. Terapia manual para mejorar el movimiento de la misma articulación o articulaciones limitrofas (El tratamiento mediante técnicas de movilización articular descritas por Kaltenborn (deslizamientos y tracción) tiene efectos hipoalgésiscos inmediatos y determina un aumento de la fuerza. (Villafañe et al, 2011)).
  2. Ejercicios de propiocepción y de mejora del gesto funcional de pinza. En la literatura se evidencia como mediante la potenciación de ciertos grupos musculares, utilizados como protectores de la articulación, se pueda mejorar la función ligamentosa y limitar el dolor por su sobreestiramiento.
  3. Ferulaje con material termoplástico para mantener en correcta posición el dedo y todas sus estructuras durante la noche y los momentos de descanso.